jueves, 12 de diciembre de 2019

Más de 13 mil profesores de primaria participarán en talleres informativos antes de ser evaluados en su desempeño

El Ministerio de Educación (Minedu) evaluará en el 2020 a más de 13 mil profesores del nivel Primaria de la Educación Básica Regular ubicados en las escalas 4, 5, 6 y 7 de la Carrera Pública Magisterial con el objetivo de ofrecerles un diagnóstico preciso de su desempeño en las aulas, la institución y la comunidad educativa.
Previo a ello, el Minedu brindará a los docentes los denominados Talleres de Profundización, con el fin de informarles sobre los criterios, instrumentos y procedimientos a ser aplicados en el respectivo proceso de la evaluación. El espacio también permitirá aclarar las dudas, los temores y mitos que se sostienen en torno a la evaluación.
Los talleres serán a nivel nacional y tendrán carácter voluntario. Los interesados deben inscribirse del 11 al 30 de diciembre a través del aplicativo que estará habilitado en la web del Minedu durante las fechas señaladas.
La evaluación es implementada en el marco de la Ley de Reforma Magisterial que busca revalorar la labor del docente. En esta línea, las evaluaciones del desempeño tienen un carácter formativo, permitiendo que el docente pueda conocer cómo está desarrollando su práctica pedagógica e ir incorporando mejoras durante el proceso de evaluación.
Es así que, los docentes pasarán por una primera evaluación ordinaria de su desempeño, y en caso de desaprobación, tendrán hasta dos oportunidades extraordinarias de ser evaluados, previa capacitación de seis meses en el Programa de Desarrollo Profesional del Minedu que les permitirá fortalecer sus competencias pedagógicas.
En total se valorarán diez desempeños fundamentales de la práctica pedagógica, relacionados con el desenvolvimiento del docente en el aula, su comunicación con las familias de sus estudiantes que asisten regularmente a clase, su desenvolvimiento en la comunidad educativa y los criterios que considera en la planificación curricular.
Vale destacar que durante el 2017 y 2018, el Minedu realizó la evaluación del desempeño de más de 21 mil docentes del nivel Inicial, de los cuales aprobaron satisfactoriamente el 98 %. Aquellos que no lograron aprobar siguen en evaluación como parte del proceso.
Para mayor información de la evaluación, su cronograma y la relación preliminar de los docentes que serán evaluados se puede visitar la página web www.minedu.gob.pe/evaluaciondocente o comunicarse a la línea de atención de consultas (01) 615 5887, de lunes a viernes de 8:30 a.m. a 5:00 p.m.

miércoles, 11 de diciembre de 2019

Resultados PISA 2018: Latinoamérica por debajo del promedio

Sólo el 1 % de estudiantes mexicanos obtuvo un desempeño sobresaliente en lectura, matemáticas y ciencia”, así señala el informe PISA 2018.
Foto: UNESCO/Carolina Jerez.
El pasado 3 de diciembre se dieron a conocer los resultados del informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA 2018), informe llevado a cabo por la OCDE, Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.  Esta prueba es realizada cada tres años y su objetivo es evaluar lo que los estudiantes de 15 años conocen en áreas de lectura, matemáticas y ciencia, y su aplicación en problemáticas relevantes actuales. Además, supone un estudio que indica la calidad y equidad del aprendizaje obtenido en las aulas, y permite a las instituciones y líderes en educación conocer el desempeño en otros países y su comparación oportuna.
Este año, la prueba se enfocó en el análisis de desempeño en el área de lectura, donde el promedio global fue de 487 puntos, de 600 posibles. Además, se logró la participación de 600,000 estudiantes provenientes de 79 países y economías distintas, y por primera vez, se implementaron áreas de cuestionario en relación a materias vivenciales como el trabajo colaborativo y finanzas personales. 

Ranking global

Los países asiáticos fueron los que una vez más se llevaron los primeros lugares. Singapur, China y Macao obtuvieron los puntajes más altos en las tres áreas, respectivamente. Más del 85 % de los estudiantes de estos países lograron obtener un nivel 2 o superior en lectura, siendo que pueden identificar la idea principal en un texto de largo moderado, encontrar información basada en criterios explícitos, aunque a veces complejos, y pueden reflexionar sobre el propósito y la forma de los textos cuando se les indica explícitamente que lo que deben hacer. Además, se comprobó que uno de cada seis de estos alumnos logró obtener un nivel 6 en matemáticas, que es el que PISA considera como el más complejo.
Por otro lado, países como Estonia, Finlandia, Canadá, Irlanda y Polonia, también lograron ingresar al top ten de puntaje en lectura, con variaciones en las otras dos áreas. Es relevante mencionar, que sólo el 8.7 % del total de los estudiantes participantes logró obtener un nivel 5 o 6 dentro de esta área. En general, el 78 % de los estudiantes que tomaron la prueba resultaron eficientes en un nivel básico o mayor de ciencia, porcentaje equiparable al obtenido este mismo nivel dentro del apartado de lectura y matemáticas, con un 77 % y 76 %, respectivamente.
El informe menciona que “en los países de la OCDE, el rendimiento promedio en lectura, matemáticas y ciencias se mantuvo estable entre 2015 y 2018”, reafirmando que no han habido avances en materia de promedio durante las últimas dos décadas
Este año, por primera vez, se hizo énfasis en dar a conocer el análisis equitativo de los estudiantes participantes. Los resultados dan a conocer que el nivel socioeconómico en los alumnos, tiende a ser un factor predictor en el desempeño. Los resultados llegan a ser tan irregulares, que en países como China, el 98 % de los estudiantes logró obtener un nivel básico de aprendizaje en matemáticas, mientras que en Zambia, esta cantidad se reduce al mínimo de 2 %. En 23 países, uno de cada tres alumnos en desventaja no logró obtener un nivel mínimo de competencia en lectura. Además, quienes asistían a escuelas en desventaja, tenían el doble de probabilidad de contar con personal docente que dificulta el aprendizaje.
En términos de bienestar escolar e intrafamiliar, área analizada igualmente por primera vez en esta séptima edición, el 23 % de los alumnos reportaron haber sido víctimas de bullying, cifra alarmante para el promedio de todos los países. Además, se dio a conocer que las participaciones escolares de uno de cada tres padres de familia eran afectadas por asuntos de trabajo. 

Latinoamérica

Todos los países latinoamericanos participantes obtuvieron una puntuación menor al promedio en las tres áreas calificadas. Dentro de este ranking, Chile se encuentra como el mejor puntuado de estos países, ocupando el lugar 43 a nivel global en lectura, seguido de Uruguay. En matemáticas, Uruguay lleva la delantera en América Latina, obteniendo el lugar 58, con Chile por debajo de un punto. En esta última categoría, fue donde se alejaron más del promedio global, con puntajes de 418 y 417 respectivamente.
En México, 7 mil 299 jóvenes participaron en la evaluación PISA, representando al casi millón y medio de jóvenes de 15 años en el país. Sus resultados dieron a conocer que “los estudiantes tienen dificultades en aspectos básicos de la lectura, lo que es preocupante”, según menciona Gabriela Ramos, directora general de la OCDE.
Además, solo el 1 % de los estudiantes mexicanos obtuvo un desempeño sobresaliente en los niveles de competencia más altos (nivel 5 o 6) en lectura, matemáticas y ciencia, encontrándonos por debajo de Chile, Uruguay y Costa Rica. El estudio menciona que el desempeño promedio de México no fue distinto al observado en otras áreas, reflejando un nulo avance. De igual manera, en matemáticas, se logró el mismo porcentaje mínimo de estudiantes acreedores de un nivel superior, en contraste con China, Singapur y Hong Kong, los primeros lugares en el ranking, con porcentajes entre el 44 % y 30 % de alumnos.
Otro aspecto importante fue la diferencia de puntajes entre estudiantes aventajados en factor socioeconómico y su contraparte, basándose en la diferencia de 81 puntos entre ambos grupos en nuestro país. A pesar de esto, se hace una mención pertinente al aumento de alumnos participantes en México, quien matriculó una cantidad mayor en comparación a la aplicación anterior de esta prueba, con más de 400,000 jóvenes agregados a la población elegible para participar en la prueba PISA.
En aspectos generales, el puntaje no solo de México, sino global, se ha mantenido en una recta plana durante las últimas dos décadas. Factor que hace llamada a las distintas organizaciones educativas en búsqueda de una mejora no sólo cualitativa sino equitativa en el aprendizaje que ha estado en constantes cambios durante los últimos años.
A pesar de esto, se han generado diversas opiniones acerca de la acertividad de las pruebas PISA, creando críticas y una oposición marcada en distintos sectores educativos que consideran este informe como impreciso en datos, detonador de decisiones políticas apresuradas, empobrecedor de la autonomía docente e indistinto hacia la medición de áreas de conocimiento que salen de la lectura, matemáticas y ciencia. Este es, de hecho, uno de sus factores más criticables, ya que existen áreas educativas muertas que deja PISA por detrás, evaluando únicamente tres zonas pedagógicas, dejando de lado, por ejemplo, el desarrollo artístico, moral, o materias como historia y geografía.
De igual manera, las distintas observaciones negativas hacia estos exámenes, señalan el factor cuna de oro, siendo que todos los alumnos son aplicados el mismo test, sin tomar en cuenta rasgos cruciales como el desarrollo socioeconómico, entonces, generando una desventaja clara de menores resultados para aquellos países que se encuentran en un déficit general. Se coloca también, por ejemplo, el caso de países asiáticos como China o Singapur, quienes son acaparadores de los primeros lugares en los rankings de pruebas de este tipo, pero contrariamente, los alumnos son sometidos a tal presión que llegan a suicidarse.
“La OCDE, una institución conservadora y neoclásica, proyecta una imagen del mundo en la que lo importante no es evaluar la educación, sino cómo las personas pueden funcionar dentro la economía del conocimiento. Es decir, quieren que sean funcionales, o peor, intercambiables, así que deben leer bien, saber matemáticas y un poco de ciencia, porque es lo único que se pone a prueba”. explica Andrea Saltelli, profesor de la Universidad de Bergen, en El Confidencial.
Es entonces que, a pesar de que la OCDE es considerada como institución líder en materia de educación, su prueba PISA, más que ser una medida estandarizada para calcular el rendimiento académico, se transforma en un modelo arbitrario que termina por favorecer a los países acomodados y obliga a aquellos en desventaja a generar cambios precipitados en sus políticas educativas, esto según distintos profesores e instituciones que se han declarado en oposición a estos informes trienales.

sábado, 7 de diciembre de 2019

Logros educativos, ¿cada vez peor?

Evaluaciones demuestran retroceso

Logros educativos, ¿cada vez peor?
Según el libro Indicadores de Educación por Departamento, 2007-2017, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), la tasa de analfabetismo se ha reducido de 8.5% en 2007 a 5.9% en 2017, siendo mayor en las zonas rurales. No obstante los indicadores que mostrarían resultados favorables, los niveles de aprendizaje no son los esperados.
Según la Evaluación Censal de Estudiantes (ECE 2018), del Ministerio de Educación (Minedu), solo el 30.7% de los estudiantes de cuarto grado de primaria logra resultados “satisfactorios” (los esperados) en matemáticas, y el 34.8% en lectura. De los estudiantes de segundo de secundaria, el 16.2% logra resultados satisfactorios en lectura, el 14.1% en matemáticas, el 11.6% en ciencias sociales y el 8.5% en ciencia y tecnología. Es probable que estos resultados deprimentes sean confirmados por los del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) 2018, realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). 
Toda evaluación y sus resultados –con sus respectivos márgenes de error, limitaciones y estandarizaciones– indican una aproximación a la realidad, y son útiles para desarrollar políticas respecto al capital humano, y también para reevaluar el sistema educativo para corregir y avanzar. Los indicadores educativos señalan los vínculos entre el gasto destinado a la educación, los resultados obtenidos, el nivel de formación de los profesores, el número de alumnos por aula, la calidad de la alimentación de los niños y otros parámetros educativos que influyen en los resultados. Los resultados también indican las probabilidades que tienen los estudiantes de continuar con estudios universitarios y técnicos, las oportunidades laborales, fuentes de ingreso económico y demás actividades futuras.
En este escenario, la intervención de los sectores productivos es crucial. El desarrollo de la sociedad depende de la calidad humana individual. El capital humano –competente, innovador y con conocimiento– resulta indispensable en las actividades económicas, cada vez más globalizadas. Si los resultados de la educación peruana demuestras que menos del 30% de estudiantes obtiene los resultados deseables, ¿qué esperamos del resto (70%) de estudiantes? ¿Una carga para las familias, la sociedad y el Estado? En el mismo reporte del INEI, la población que ni estudia ni trabaja –jóvenes entre 15 y 29 años– vuelve a elevarse de manera alarmante y se concentra en los sectores populares: de 17.5% en 2007 a 17.8% en 2017, siendo el nivel más bajo 15.9% en 2012.
En este contexto deprimente, la meritocracia se impone en la escuela pública como una posible solución para el problema de la educación. En la última Prueba Única Nacional (PUN), organizada por el Minedu el 27 de octubre pasado a nivel nacional, más de 21,000 docentes clasificaron a la Etapa Descentralizada del Concurso de Ascenso 2019. El nombramiento de los profesores en la escuela pública no solo significa una mejoría económica del docente, sino también una oportunidad para mejorar los resultados educativos, debido al mérito por capacidad y esfuerzo de los docentes.

PISA 2018: decepcionante informe

Es necesaria una profunda reforma de la educación

PISA 2018: decepcionante informe
Fueron publicados los resultados de las pruebas del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) realizadas a escolares de 15 años en 2018. Perú continúa en el mismo puesto –64 de 79 países– de la evaluación anterior. No obstante los resultados –que señalarían un “avance” educativo– no son significativos para el país. En compresión lectora avanzamos 3 puntos respecto a la evaluación 2015 y en matemáticas 13 puntos. En términos generales, seguimos igual.
Finlandia continúa entre los primeros de la lista. Y ya los países de la cuenca del Pacífico enviaron a sus mejores profesores a Finlandia para descubrir las razones de sus méritos educativos. China, Singapur, Hong Kong, Estonia y Canadá también ocupan los primeros lugares en el informe 2018. Desde 2015 Polonia sube posiciones, aun cuando continúa utilizando la misma infraestructura educativa de antes de la Primera Guerra Mundial. Es decir, la competitividad educativa avanzaba. 
Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), la mayor parte de países miembros han incrementado sus presupuestos educativos, 15% en promedio. Aún así, los resultados han sido calificados como decepcionantes. Siete países han mejorado significativamente, el resto incluso desciende posiciones. ¿Cómo entonces argumentar mayores presupuestos educativos si los resultados serán los mismos? 
El aumento del presupuesto educativo no tiene mayor significado sin las reformas correspondientes. Los cambios radicales son el único camino para mejorar. Es más, aún cuando se incremente el presupuesto y se instale una reforma educativa, ¿cómo hacer para garantizar el ritmo y la calidad del gasto? Para el dirigente del sindicato es fácil pedir aumento del presupuesto educativo, y también para la autoridad conceder ese pedido. La tarea de la autoridad es ejecutar el gasto de acuerdo a lo planeado.
Si la meritocracia en Perú no hubiera perdido el ritmo desde la época del ministro de Educación José Chang –durante del gobierno de Alan García–, el porcentaje de profesores nombrados en la escuela pública sería bastante mayor, los programas de capacitación hubieran ingresado a niveles superiores y los docentes estarían empapados totalmente de los retos de cuarta revolución industrial. Por lo tanto, los logros educativos serían significativos y no tibios. ¿Pesimistas? No. Por el contrario. 
La gestión y la capacidad técnica en la administración pública es el mayor problema en el país. Los resultados PISA no sorprenden, eran previsibles de acuerdo a los indicadores del Ministerio de Educación (Minedu) y del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI): menos del 30% de escolares ofrece resultados satisfactorios y casi el 18% de jóvenes entre 15 y 29 años no estudia ni trabaja. 
Diagnósticos sobre la educación abundan. En los últimos años, el relajo de la autoridad en la escuela pública es notorio. Los hogares han dejado de vigilar la disciplina de los hijos, profundizando la desorientación de los estudiantes. Y los artilugios electrónicos no son utilizados por los estudiantes para aumentar el conocimiento, sino como pasatiempos. En este contexto –con sociedades cada vez más globalizadas, competitivas e innovadoras–, las reacciones del quehacer humano son cada vez más veloces, sin espacios para las dudas por la falta de información.
Los cambios de las tendencias sociales ya no se producen de un día para el otro, sino cada hora. La competencia del milenio no permite atrasos. Para los mercados mundiales el mañana es el ayer. El proveedor del milenio está varios pasos por delante de su competidor. Si las personas no son persuadidas desde estudiantes sobre la importancia del conocimiento y la velocidad de sus acciones, están condenadas a perder oportunidades. Cada día, el día de hoy se hace tarde porque la innovación no se detiene y no tiene límites.