martes, 17 de diciembre de 2013

Crisis en institución encargada de acreditar universidades públicas y privadas

Conflicto de intereses.Presidente del Coneau renunció por incompatibilidad de funciones, pero no dejó de ser directivo. Con su voto, se eligió como interino a director general de la ANR, quien, por ley, también está impedido de ejercer el cargo. 

Coneau. Foto: UPT
      Con la discusión del dictamen del texto sustitutorio de la nueva ley universitaria, la acreditación obligatoria entró en debate, sin embargo, la institución encargada de ello atraviesa por una fuerte crisis en su consejo directivo.
      El órgano encargado de la acreditación de instituciones educativas es el Sineace, que en realidad solo le da al visto bueno del informe final del Consejo de Evaluación, Acreditación y Certificación de la Calidad de la Educación (Coneau).
      El Coneau tiene como función principal evaluar a las universidades, facultades o carreras que deseen acreditarse. Con la aprobación de la nueva ley universitaria, esta acreditación pasará de ser voluntaria a obligatoria.
      Sin embargo, integrantes de su consejo directivo han sido instados a dejar el cargo, por un presunto conflicto de intereses. La Ley del Sineace es clara al indicar que los directivos no pueden desempeñar funciones directivas en las instituciones educativas que se encuentran en su ámbito. Es decir, no pueden ser evaluadores de las universidades y trabajar, al mismo tiempo, para algunas de ellas.
UN PASO AL COSTADO
      Días antes de dejar el cargo, la entonces titular del Ministerio de Educación, Patricias Salas, tuvo conocimiento de un conflicto de intereses en algunos integrantes del Coneau. El Sineace es un órgano que está adscrito al mencionado ministerio, sin embargo, es autónomo.
      Frente a esta situación, Salas O’Brien, envió un oficio en el que pidió al consejo directivo remover del cargo  a Jaime Zárate Aguilar, quien se desempeñaba como el presidente del Coneau y, en simultaneo, era el director de la Escuela de Posgrado y Estudios Continuos de la Universidad Privada del Norte.
      La ministra también pidió a Luis Humberto Ludeña que dé un paso al costado por incompatibilidad de funciones en el Consejo de Evaluación, Acreditación  y Certificación de la Calidad de la Educación Superior No Universitaria (Coneaces), en donde era presidente, porque, al mismo tiempo, laboraba como director del Departamento Académico de Contabilidad, Economía y Finanzas de la Universidad San Martín de Porres.
      Zárate Aguilar y Ludeña Saldaña hicieron caso omiso al pedido de Salas O’Brien, quien dejó el cargo de ministra a los pocos días, y la situación fue olvidada.
BOMBA UNIVERSIDADES A GRANEL
       El último domingo, el programa Panorama mostró imágenes de las instalaciones de algunas filiales de universidades en Iquitos y otras partes del país, demostrando que las infraestructuras de estos locales no son las adecuadas para impartir enseñanza.  Además, se comprobó que ofrecen títulos a nombre de la Nación con tan solo asistir una vez al mes a clases.
       Algunas de estas filiales pertenecen a la Universidad Católica Los Ángeles de Chimbote (Uladech), la Universidad Peruana de Ambiente y a la Universidad Particular de Iquitos.
      Aunque el Coneau no se encarga de autorizar el funcionamiento de estas instituciones o filiales, uno de los nombres de estas universidades sí es conocido por el consejo directivo: Los Ángeles de Chimbote.
      Dos carreras de esta universidad figuran en la lista de las ocho que han sido acreditadas por el Coneau y el Sineace, en todo el país.
FACTOR MORA
      En todo el este período de debate del proyecto de la nueva ley universitaria, el presidente de la Comisión de Educación, Daniel Mora, tuvo como uno de sus caballos de batallas la acreditación para mejorar la calidad de la enseñanza, confiando en el criterio del Sineace para emitir estos certificados.
      Mora Zevallos pegó el grito en el cielo cuando tuvo conocimiento que dos carreras de la Uladech han sido acreditadas. De inmediato, pidió una investigación para conocer por qué aprobaron la evaluación.
      Es así que se determinó que Jonathan Golergant Niego, miembro del directorio del Coneau, también se desempeña como director general de la Universidad Tecnológica del Perú (UTP).
DESVESTIR A UN SANTO PARA VESTIR A OTRO
      Ante todo este escándalo, Zárate Aguilar decidió renunciar al cargo de presidente del Coneau, pero continuó en la directiva de este órgano operador del Sineace.
      El consejo directivo, con Zárate como miembro, eligió como presidente interino a Francisco Delgado. En el colmo de los casos, el flamante titular del Coneau también está impedido de ejercer el cargo por incompatibilidad de funciones.
      Delgado de la Flor, exrector de la Universidad Agraria de La Molina, figura como vicepresidente de una fundación Virtual Educa y es director general de Desarrollo Académico de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR).
      Enterado de esta situación, Mora Zevallos envió un oficio al ministro de Educación, Jaime Saavedra, para que tome cartas en el asunto, pero al ser un organismo autónomo, solo podrá instar a que abandone el cargo.
  

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